sábado, 6 de mayo de 2017

Resumen del curso de Función tutorial

¡Vaya, pues parece mentira, pero el curso está prácticamente llegando a su fin! No sé si será ya la edad pero el tiempo es cada vez más escaso. Sí, no sólo porque parezca que no puedo abarcar todo lo que me propongo sino que parece que dispongo de menos: parece que el día tenga menos de 24 horas, la semana menos de 7 días y los meses... sí, los meses salten como galgos detrás de una presa. 

A mi complicadita vida profesional he tenido que insertar un curso que, contra todo pronóstico, me ha ocupado mucho tiempo. Sí, ya sé que en cualquier curso hay que trabajar, por supuesto, pero creí que para mí iba a ser de esos que presentas las tareas el primer día de cada bloque y no vuelves a pisar el curso hasta que se abre el siguiente... (ay, no, qué horror, eso sí que no... 😂).

Pero compaginar un espectáculo sobre musical Americano (ver tablero), el comienzo de la preparación de una ópera española para el curso que viene y la dirección de una conocida zarzuela y dos óperas breves más para este verano... ha sido un auténtico encaje de bolillos. 

Encaje con el que he disfrutado mucho, como ya ha quedado bien claro en todas las entradas de este foro. 

Y comienzo el fin del Curso comentando algo que no había hecho hasta ahora. E-Learning es el complemento perfecto para la docencia. Y digo complemento porque no se puede sustituir por completo a la formación presencial. Pero quisiera poner como ejemplo mi propia asignatura dentro de la ESCM.



Imagen de los cursos de la Escuela Superior de Canto de Madrid. EducaMadrid 
Escena Lírica es eminentemente práctica. Aunque podamos tener partes más "habladas" como cuando trabajamos sobre las teorías o técnicas/metodologías de la interpretación éstas no pueden más que introducirse dentro de una estructura de ejercicios actorales adaptados al canto lírico.
Pero, ay, sorpresa, disponemos de un aula virtual donde los alumnos tienen recursos diversos con los que, también, seguir Aprendiendo sobre todo lo que trabajamos en clase: tipos de telón, partes de un escenario, funciones de un regidor, etc. (Lo bueno de ser el coordinador TIC del Centro es que no tengo que pedirle a nadie que me cree un curso 😂 ).
Imagen de las grabaciones de los alumnos de D. Carvajal
CC BY-NC-ND 4.0
Por otro lado, buena parte de los ejercicios de intepretación que realizan en clase los alumnos son grabados y subidos a Youtube en modo oculto para que sólo cada alumno pueda acceder al que le corresponda. Debe visionarlo y enviar un análisis escrito con todo aquello que considere destacable tanto para fijar como para mejorar.


Tenemos comprobado que es un método fantástico para poder avanzar en el aprendizaje.


Estamos usando, pues, las nuevas tecnologías y las técnica de E-Learning al aprendizaje de la Escena Lírica. 





¿Qué hemos aprendido en este curso?

Brevemente, vamos a introducirnos en cada bloque para repasar lo aprendido y dejar constancia en este blog de algunos de las tareas que hemos presentado. 

BLOQUE 1: Comunicación


En los cursos en línea tenemos una manera de relacionarnos con el alumno totalmente virtual. Esto significa que tenemos que conocerlo a través de su perfil y de su presentación en el foro reservado para ello. También tenemos que ir siguiendo toda su participación en los foros y visualizar sus progresos y entradas en el Aula Virtual para conocer más de él.
Por otro lado, hay que decir que el tutor no puede estar quieto. Oh, sí, es como una carrera para encontrar un hueco para conectarme: entre clases, en el metro, mientras terminas la cena... y, por supuesto, que todo eso llegue a completar el trabajo del día. 
Es importante esto mismo, llevarlo todo al día. Y esto significa que tendrás que dedicar al día una media de 3 horas. Luego llegarán los días de más dedicación, sobre todo en esos días que se supone que los tutores no trabajamos (los festivos y fines de semana...). Y hay que hacerlo así por varios motivos: desatascas trabajo atrasado, respondes todo lo que ha surgido como urgente y que sabes que si no lo haces el alumno no avanza y calmas tu sensación de que te crecen los enanos por cualquier sitio. 
Es un estado de alerta continuo y manteniendo un estado anímico lo más alto posible.

El mejor medio para comunicarnos con el alumno es a través del foro y así mismo lo es para ellos con nosotros. De esta forma la pregunta de un alumno se convierte en la respuesta para treinta y cinco. Así mismo, es importante animar a los alumnos que nos consultan por privado que repitan la pregunta en el foro. Se evita comenzar con un chat interminable que puede llevar al tutor a no saber exactamente en qué punto se encuentra la conversación. 

En las tutorías en línea "no existen" bajones, y si los tienes, que nadie los note. No puedes hacer comentarios de desaprobación tal y como te gustaría sino que tienes que decir las cosas con contundencia pero siempre dejando un buen sabor de boca. 
Lo más importante es que el alumno termine de leerte y pueda decir: "Ah, sí, tiene razón". y para esto no vale escribir lo primero que te venga a la cabeza. 
En algún lugar leí, cuando hice mi primer curso para tutorizar en el Aula de EducaMadrid, que cuando escribamos algo, sobre todo lo que sea más duro, que lo guardemos sin enviar, nos demos un paseo, lo leamos al volver, eliminemos todo lo que sepamos que no va a aportar nada, corrijamos lo que pueda crear dudas y que dejemos lo que cree un buen ambiente. 

Decir, también, que este bloque me ha permitido comprobar que los nuevos tiempos del CRIF de "Las Acacias" no se limitan a maquillar el aspecto externo sino que hay unos nuevos aires, también, internamente. Y, me refiero, a la actitud que debe tener el tutor frente a los alumnos rezagados. Se acabaron los pañitos calientes, el perseguir al alumno para ver qué ha pasado y preocuparte por si continua o no en el curso. Ahora, la comunicación de retraso es más oficial y más "seria", con un periodo de entrega si se justifica el retraso por lo que el seguimiento de la evolución del alumno debe ser anterior para detectar los posibles retrasos futuros con todas las consecuencias que acarrea. 

Recordemos aquí la importancia de abrir y cerrar los bloques, coordinándonos con los asesores del CRIF. Además, y esto me ha parecido lo más novedoso de este curso ha sido que no existe una clase presencial. De manera que la presentación del curso la tiene que hacer cada profesor a su grupo. Y esto me parece súper estimulante como tutor pues podemos plantear una presentación ágil, divertida y que lleve al alumno, primero a la comprensión de lo que será el curso pero, además, a la certeza de que en los próximos meses va a aprender mucho pero divirtiéndose. Esto es algo que es fácil de decir pero muy difícil llevarlo a cabo. 
Como resultado de mi trabajo en este bloque, conste la presentación que realicé para un hipotético curso virtual de Escena Lírica. 


Presentación Curso Función Tutorial en el Aula Virtual del CRIF "Las Acacias" by Diego Carvajal.
Usa imágenes de "El Teatro Real de Madrid" by El Teatro Real, con licencia estándar de Youtube. 
Imágenes de "Una noche en la ópera" by David Pérez Pol, con licencia estándar de Youtube
e imágenes de "Shakespeare World" by timelinesTV con licencia estándar de Youtube


BLOQUE 2: Evaluación


En este bloque hemos recordado lo importante que es el buen uso de los canales de comunicación propios de una tarea: Comentario y Retroalimentación. 
En el Comentario haremos una valoración de aquéllos aspectos que se deben mejorar en el trabajo presentado para poder superar la tarea. Es una manera de reconducir esos trabajos incompletos o malogrados. 
Y la Retroalimentación es el comentario final que creará el tutor cuando la tarea está superada. Deberá seguir estos tres puntos que considero fundamentales: 

  • Destacar lo correcto 
  • Corregir lo que aún podría mejorar el trabajo
  • Animar siempre a trabajar por la excelencia
Magnífica la incorporación de una rúbrica con distintos niveles de puntuación. No sólo sirve al alumno para realizar las tareas y, de alguna forma, decidir la nota que quiere alcanzar, sino que es valiosísima para el tutor pues sirve de guía clara y explícita de lo que se espera de una tarea. 

En este bloque realizamos una interesantísima tarea (taller) que consistió en presentar un trabajo explicativo sobre las calificaciones en Moodle y, después, tuvimos que realizar una calificación a tres compañeros. Fue interesante desde el punto de vista de la realización del curso, no como tutor, puesto que trabajábamos con propuestas reales. 
De esta tarea sólo eché en falta la respuesta de nuestros compañeros a nuestro retroalimentación, para comprobar si estaban de acuerdo o no con nuestra opinión pero comprendo perfectamente que el buen funcionamiento del curso no lo permitiría. 
Éste es el vídeo que presenté para su calificación en este taller. 



 "Uso del calificador en Moodle", by Diego Carvajal
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BLOQUE 3: Trabajo colaborativo

En este bloque me lo he pasado como un niño en el colegio. Con el trabajo en grupo hemos desarrollado un trabajo colaborativo al más alto nivel (independientemente de la calidad del resultado). 
Aún recuerdo las tormentas de ideas que surgían a tiempo real en el foro de nuestro Subgrupo, como si tuviésemos entre manos un WhatsApp o algo parecido. Fue fantástico. 
Crecimos tanto en ideas y en proyecto que nuestra tutora nos tuvo que parar los pies. Sí, queríamos comernos el mundo. 
Me he sentido muy cómodo trabajando con todos mis compañeros y creo que esta tarea ha sido muy valiosa para mí. He ampliado la visión que tenía de lo que nos puede ofrecer Moodle y ha sido fantástico. 
El resultado fue un trabajo para el que empleamos las más diferente herramientas: Padlet, Picktochart, Powtoon, Dropbox, Blogger, Google Drive, Movie Maker, Office Word, Adobe Premiere y Adobe Audition: todo en uno.  
Y aquí podéis ver el trabajo del que tan orgullosos nos sentimos en el Subgrupo A:


"Taller Curso CRIF", by Diego Carvajal. Con recursos de alumnos del Curso de Función Tutorial en el Aula Virtual del CRIF de "Las Acacias" (Aya Cebreiro, A; Caro Cabral, F; García Polo, R y Gutiérrez Chamón, R).
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Y dicho esto, me gustaría finalizar esta última entrada del Curso la Función Tutorial en el aula virtual del CRIF "Las Acacias", con lo que creo que es el resumen del curso: un análisis o un repaso de lo que ha supuesto para mí.
Es una sencilla reflexión personal donde he tratado de ser positivo, como siempre, pero también sincero, que he grabado en vídeo. Sólo intento hacer más cercano este último trabajo. El vídeo tiene obviamente imágenes pero no es el lo importante de esta tarea. Lo que quiero contar está en mi voz  y espero haber hecho un trabajo que sirva para construir. Es lo que siempre busco 😊

Termino dando las gracias a mi súper tutora, Pilar, y a todo el equipo de tutores y asesores del CRIF. Han hecho fácil lo que podía haber sido un caos.

A todos ellos: gracias, gracias, gracias.

Proyecto Final Función Tutorial, by Diego Carvajal
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sábado, 29 de abril de 2017

El taller: ¿Seguimos colaborando?

Estoy feliz. Sí. Mucho. Hacía tiempo que no disfrutaba tanto de una tarea de un curso en línea. Bueno, la verdad sea dicha, es que no recordaba la última vez que había sido alumno real de un curso y, claro, estoy disfrutando de cada momento. Me gusta ser el que escucha, el que aprende, el que... ¡un momento! Pero esto también lo hacemos los profesores, ¿no?... escuchamos al alumno, aprendemos de él y de todo cuanto ocurre en el aula... Sí, es cierto, pero el ser alumno te permite estar en una posición de expectación mucho mayor, estar, sí, a la espera de todo lo nuevo, de creer que aún puedes aprender (vaya, como si ya supiésemos algo) y que nos ilusione dar el siguiente paso. 

¿Y qué he aprendido en este bloque 3? 


Y es que esto no ha sido aprender sino, más bien, descubrir que es una forma de aprendizaje más profunda. Con el aprendizaje se adquieren conocimientos y, muchas veces, para siempre pero cuando descubrimos se abren en nosotros puertas que se creían ya abiertas, mundos que siempre estuvieron delante de sí. Es como si en mitad de la noche un barco a la deriva no viese que ante sí está la playa, tierra firme o mejor aún, cuando la playa está llena de frutos pero creemos que está desierta.

¿Tanto? 


Imagen ©Laura Orueta


Pues sí, este era mi punto de partida. De alguna forma, todo el conocimiento lo aportaba el tutor, o el curso que impartía que, casi siempre, ha desarrollado él mismo junto a otros, pero la colaboración, tan propia de Moodle, se queda en algunas aportaciones en los foros o en esporádicas ayudas a los compañeros sobre alguna consulta. Pero en este bloque hemos usado algo que jamás había probado en un curso en línea: El taller
Cuando realicé un máster en Artes Escénicas hace cuatro años uno de los mayores placeres de todos fue coincidir con más de cien compañeros que venían de todas las expresiones artísticas posibles: interpretación, danza, canto, música, diseño... y todos, con especialidades distintas. Los puntos de vista eran, por fuerza, diferentes pero, como no, complementarios. Y todos apuntaban a un objetivo común: sorprender y hacer reflexionar al público. Ni uno solo buscaba "cubrir el expediente", hacer algo convencional sino que plateábamos nuestro trabajo como una forma de expresar nuestra propia visión del mundo que nos rodea y del que llevamos dentro. 
A esto se añadió un buen grupo de profesores que enfocaban las asignaturas de forma nueva, dinámica y libre y que buscaban en todo momento que nosotros desarrollásemos un espíritu crítico y nos cuestionásemos todo lo que habíamos aprendido hasta el momento a nivel teórico. 
Todo esto mezcló un cóctel en el que la creatividad, ¡oh, la fuerza creadora!, se estimuló tanto que los trabajos performativos que presentamos fueron de tanta altura y calidad que hasta pensamos en unirlos en un sólo espectáculo y llevarlos de gira... 



Sí, Carretero lo tenía claro y con él todos los docentes que sabemos que no se consigue nada dogmatizando al alumnado o proponiendo fórmulas que no los llevan a la reflexión o al deseo de aprender más. Pero, sinceramente, esto lo dejaba para mi parcela de docencia en la Escuela Superior de Canto, no para el CRIF. 


Imagen ©Laura Orueta

En una clase de Escena Lírica se puede interactuar, "crear compañía", como solemos decir, hacer que el grupo sea el objetivo y, a la vez, el motor de cada miembro, incluyendo al profesor. Esto, en la enseñanza superior, con alumnos adultos, es más fácil de poner en práctica puesto que el alumno, en su trabajo individual, se nutre de las reacciones y aportaciones de los compañeros comprendiendo que el resultado de su interpretación se puede analizar de forma inmediata. Es decir, cuenta con la extraordinaria oportunidad de conocer "la crítica" de un público profesional, o que pretende serlo, en tiempo real. 
Esto ya lo conozco, claro, y las tutorías en el CRIF son "otra cosa"...

Dificultades del Taller 

Pero, claro, no todo es tan de rosa, oh, no. Más bien hay algunas rosas, pero por las espinas del tallo.
Diría que la mayor dificultad de realizar un taller en un curso de Moodle está en la comunicación: al tener que realizarla dentro del entorno del Aula Virtual (intentarlo fuera es entrar en unos delicados terrenos de la intimidad con números de teléfono o conexiones con vídeo de por medio), llega un momento en el que se pierde el hilo de los hilos. Me explico. Si un día no has podido conectarte a la hora convenida puedes encontrarte con más de 40 mensajes y no podrás leerlos en orden. Esto significa que te puede resultar casi imposible entender todo el contenido de los mensajes o las propuestas que se nos hacen.
Esto ha ocurrido en nuestro grupo que, si bien ha sido extraordinariamente eficiente a la hora de realizar las tareas solicitadas no ha llegado a entender los objetivos del taller. Durante dos días anduvimos pensando en desarrollar un curso completo, insertándolo en un aula virtual real, y todo. El entusiasmo en el "cómo hacerlo" nos hizo perder la finalidad del "qué hacer". Así que anduvimos un poco dispersos hasta que nuestra tutora, Dios cuide della largos años, nos dijo con toda delicadeza: "¡Estáis locos!" Pero no era una forma de hablar, ni mucho menos un insulto. No, era una definición, un adjetivo.
Así que cuando intentamos reconducir el trabajo, la idea del curso seguía corriendo por nuestras venas y no se llegaron a entender los cambios propuestos.
Debo insistir en que esto no va en detrimento del trabajo realizado, sólo en el alcance de la comunicación. De hecho, el que se ha excedido de los plazos marcados he sido yo mismo por no llegar a abarcar los recursos generados por mis compañeros.
Captura del Padlet de trabajo
Dicho todo lo anterior, creo que se debería incidir mucho en la comunicación y en la organización previa del taller: planificación de los contenidos y reparto de tareas de una forma meticulosa. "Esto no es un corta-pega" (Pilar dixit)



Pero a pesar de todo, sí, de luna de miel estoy aún. No importa las dificultades que hemos experimentado. En ningún caso, pensé que la experiencia de aquél maravilloso master se pudiese repetir en en un curso en línea; que pudiese vivir de forma tan intensa una tarea que, sin duda, es eminentemente, colaborativa. Ha sido un regalo. 



Imagen ©Laura Orueta

Ha sido el Taller de este bloque el que me ha permitido descubrir directamente los talentos, las experiencias personales y las riquísimas aportaciones de unos compañeros que, de otra forma, casi hubiesen pasado desapercibidos. 
Su formación, su entusiasmo, su eficacia y su inagotable creatividad, me han llevado a ser otra vez un alumno, con buena dosis de "gamberrismo" y muchas ganas de reír. Debo decir que hacía tiempo que mi cerebro no trabajaba tan estimulado y todo esto debido a la velocidad de respuesta y a las ganas de trabajar de Almudena, de Fausto, de Rubén y de Rafael. 
Esta tarea le ha dado la vuelta a mi concepto de trabajo en los cursos en línea. Por fin, he comprendido que pueden ir mas allá de algún comentario en un foro o de una aportación concreta. Que se puede conseguir (si se tiene la suerte de tener un grupo como el mío), crecer y aprender aún más en muy poco tiempo. 




Para realizar esta entrada hemos creado imágenes con Piktochart, un álbum de imágenes en Google Photos y capturado un Padlet de nuestro tablero de trabajo en grupo



Algunas imágenes pertenecen a ©Laura Orueta (identificadas en esta entrada)
El resto del trabajo tiene una licencia Creative Commons




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domingo, 2 de abril de 2017

Evaluando la calificación en E-Learning

No es posible comenzar esta nueva entrada sin que recuerde mis comienzos como tutor en el Aula Virtual. Acababa de terminar como alumno el curso de Recursos Multimedia cuando empecé el siguiente: Flash.


Uy, una locura que me absorbía tanto tiempo que no me dejaba respirar. Se me unió con la dirección escénica de Così fan tutte, de W. A. Mozart, para la que sólo tuvimos 3 meses y, sinceramente, creo que no pude hacer bien ninguna de las dos cosas...
Pero, durante ese curso de locos, los "ojeadores" del CRIF me preguntaron sin quería ser tutor de un próximo curso y les dije que sí... el caso es que, para hacerlo, tuve que recibir, primero, un curso de tutorización de cursos de Moodle y cuando estaba a punto de comenzar, me dijeron que habían surgido unos cursos "express" de lo mismo que yo impartíría para institutos de IT. Así que, de la noche a la mañana, me convertí en alumno y tutor a un mismo tiempo.
Comienzo como "el abuelo cebolleta", recordando mis batallitas pero es que uno de mis compañeros de curso me está recordando mucho esta experiencia: está tutorizando mientras es alumno de este curso de la Función tutorial en el CRIF "Las Acacias" (¡Pobrecito!), y me está recordando cómo llegué yo a comprender cómo debería ser mi forma de calificar en Moodle...

¿Calificar?

No, claro que no. No se trata sólo calificar. Si fuese esto no conseguiríamos que aprendiesen y creciesen más que los que poseen las capacidades para desarrollar el temario y ponerlo en práctica. Pero Moodle no tiene nada que ver con eso. Estos métodos de evaluación están obsoletos y de esto me di cuenta cuando comencé a ser profesor.

Más historias del "Abuelo Cebolleta"

Llegué a serlo casi tan fortuitamente como a ser tutor: de la noche a la mañana pasé de ser un actor más a ser... un profesor más en la Escuela Superior de Canto. Y me encontré con que no tenía ni idea de cómo serlo, ni siquiera qué tenía que hacer (entonces no existían ni las guías docentes ni las guías de los compañeros para echarte una mano... ¡oh, sí, la jungla!).
Pero una cosa tuve clara desde la primera semana de clase: cada uno de mis casi 50 alumnos eran diferentes. Todos ellos tenía unas cualidades desarrolladas de forma diferente. Unos, natural; otros, adquirida. Unos tenían experiencia sobre el escenario; otros aún no se habían subido a él. Unos se sabía ya que llegarían muy lejos en su carrera profesional; otros la abandonarían al terminar los estudios. Sí, 50 alumnos y 50 seres humanos diferentes que tenían necesidades en el aprendizaje diferentes.

Así somos. Así son.

Mi primera labor como profesor la centré en conocerlos bien. ¿Qué sabían ya? ¿Qué habían puesto en práctica o quiénes tenían un talento natural para la interpretación? Y, claro, debía conocer más cosas como, ¿quiénes eran trabajadores o quienes se dejaban llevar por el ritmo de las clases pero no les interesaba demasiado aprender (¿es esto posible en unos estudios artísticos que deberían ser totalmente vocacionales? La respuesta me sigue sorprendiendo aún hoy).
Hecho el "análisis" debía ahora procurar darles a todos aquello que necesitasen a título individual pero sin dejar de aprovechar las clases que eran grupales de manera que el trabajo de cada alumno lo convertimos en un gran evento de participación de todos. Los compañeros observaban el trabajo del solista (cuánto se aprende observando) y después le daban su opinión sobre lo que ellos creían que sería bueno cambiar para hacer más eficaz su interpretación. Era como si al terminar una representación siempre tuviésemos a un amigo de la profesión que, siempre con cariño, nos pudiese corregir. Al final de todas estas respuestas estaría la mía, a modo de resumen, de aclaración o de confirmación. Además, apoyaría con algún ejercicio complementario todo lo propuesto para ofrecer al alumno las herramientas necesarias para evolucionar.
Tras esta pase, el alumno-solista debía tratar de realizar los cambios propuestos. Esto me haría ver varias cosas:

  1. Capacidad del alumno para cambiar las propuestas mayores y menores
  2. Capacidad del alumno para asimilar las técnicas complementarias que yo proponía
  3. Resultado 
Tras este trabajo individual-conjunto el alumno debía marcharse con una idea clara sobre qué puntos debía mejorar para la siguiente clase, de manera que pudiese trabajar en la dirección adecuada y presentase una buena evolución. 
Pues bien, cada alumno era diferente y, volvíamos a encontrarnos con nuevos retos: descubrir qué había mejorado y qué no pero, sobre todo, ¡por qué! ¿Había habido trabajo en casa; el alumno tenía capacidad para comprender qué necesitaba y, de serlo, sabía como mejorar? ¿Tenía la técnica adecuada para hacerlo?

En definitiva, mis clases no eran las de un profesor que pregunta la tabla del 7 y el resultado es bueno o malo dependiendo de la respuesta sino que tenía que descubrir por qué era bueno y por qué era malo y, después de hacerlo, tratar de encontrar la manera de ayudarlo siempre a "seguir Aprendiendo" (esto me encanta de ti, Pilar), seguir evolucionando. 

Este método, que surgió de forma providencial desde los primeros días, se convirtió en un método de aprendizaje fundamental en mis clases y, básicamente, aún sigo poniéndolo en práctica sólo que más depurado por la experiencia. Pero, lo más maravilloso de todo fue descubrir que esto que parecía tan natural en mí era un método que se ponía en práctica en buena parte del mundo docente: el refuerzo positivo, el estímulo para aprender, dar herramientas diferentes según las capacidades individuales... Uf, esto era Moodle.

E-Learning

Y es lo lo que yo veía en mis tutores del CRIF, en mis compañeros: la idea del trabajo colaborativo, estimulante, sano. Donde no hay nombres, no hay importancia. El tutor no es más que un guía y los alumnos son docentes que aún no saben tanto como los tutores porque aún no han accedido a ese conocimiento. Así de sencillo.
El estímulo, el ánimo, cada uno de los pasos a dar dentro del Aula Virtual se convierten en un aprendizaje en sí mismo, no sólo para la docencia, sino para la propia vida.
Porque esto que aplicamos en el aprendizaje virtual se puede aplicar a nuestros hijos, a nuestros vecinos, a todos. Ah, sí, a los vecinos, también: Si el nuevo presidente de nuestra comunidad dice que no sabe cómo redactar una instancia para solicitar el alta de un nuevo contador de la luz no se lo hacemos nosotros: lo hacemos con él y la siguiente instancia la hará con más soltura y confianza por el respaldo de nuestras palabras mientras le enseñábamos a hacerlo. Ya no hay ganas de "escaquearse", no hay desprecio porque no sepa hacerlo... hay trabajo en común. "Yo soy como tú sólo que alguien ya me enseñó a hacer esto antes y ahora te puedo yo enseñar a ti".

El Comentario y la Retroalimentación

Esto es lo que hacemos en E-Learning. ¿Hay que llegar a un objetivo? Sí, por supuesto. ¿Deben cumplirse unos mínimos? Claro. Pero todo, incluso los errores, serán parte del aprendizaje.
En el Aula Virtual tenemos, para hacerlo dos formas: El Comentario y la Retroalimentación. ¿Para qué sirven cada uno de ellos?
El comentario nos sirve para hacerle comprender al alumno que ha habido algún error que le impide superar la tarea. Debe ser hecho con respeto, estímulo y muchas ganas de sacar de él lo mejor. Nuestro alumno deber conservar intactas las ganas de aprender, de superarse a sí mismo y nunca se debe sentir mal por los errores cometidos. Estos comentarios se podrán poner en el apartado correspondiente y deberán ser respondidos por el alumno por dos motivos:
  1. Confirmar que ha leído el comentario, para dar una explicación, etc. 
  2. Comunicar al profesor que ha realizados los cambios y que la tarea debe ser nuevamente evaluada. 

Captura de un cuadro de comentarios real en Moodle. En este caso, vacío
Una vez superada la tarea, y con la calificación correspondiente por nuestras parte, como tutores, escribiremos un nuevo y final comentario en Retroalimentación. En él resumiremos lo que hemos destacado ya en los comentarios anteriores y que debe quedar bien fijado en el alumno. Desde mi punto de vista, en esta retroalimentación deberíamos seguir estos tres puntos:

  1. Destacar lo correcto 
  2. Corregir lo que aún sea poco correcto 
  3. Animar siempre a la mejora
Captura de cuadro de comentarios de retroalimentación real en Moodle

¿Más mejoras? Claro. El alumno ha dado un paso en el aprendizaje de un tema en particular pero aún no es un experto y nuestra labor como tutores será que se sienta atraído hacia una mayor profundización en lo aprendido. Una vez más, siempre "Aprendiendo" 😀. 
Esto será, pues, "evaluar": hacer que el alumno no se quede en la realización de un ejercicio sino que sienta el deseo de seguir profundizando en la materia que acaba de aprender.

Resumiendo 

Para terminar, en el Aula Virtual, en E-Learnig, como queramos llamarlo, no calificamos sino que evaluamos y lo hacemos siguiendo unos criterios muy objetivos pero teniendo en cuenta todos los factores que comportan al alumno: su formación previa, su trabajo dentro del Aula, su aptitud general, etc. Y procuraremos, en todo momento, que comprenda que de él depende su evolución y aprendizaje pero que nos tiene muy cerca para darle todo el apoyo que necesita en su formación

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(Nota: No puedo terminar este ejercicio sin hacer una mención de honor a algunos de aquéllos alumnos que me encontré en la ESCM y que destacaron por su seriedad y por su "hambre de escenario". Hoy, los tres, triunfan por los teatros de medio mundo).




 
César San Martín Fuente: Youtube (Licencia estándar)




Elisandra Melián Fuente: Youtube (Licencia estándar)



Kàroly Szemeredy Fuente: Youtube (Licencia estándar)


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domingo, 12 de marzo de 2017

Bloque 1. Un curso del CRIF?

Tengo delante de mí un espacio en blanco para poder reflexionar sobre todo lo que hemos vivido en este Bloque 1 del curso, del CRIF? Uy, he vuelto a cerrar con un signo de interrogación que no he abierto. Pero, no, no se trata de hacerme el moderno y escribir como si esto fuese un mensaje de WhatsApp, no. Es que cuando escribo la procedencia de este curso que he comenzado me sigo sorprendiendo mucho de la gran novedad que he encontrado. Una resplandeciente novedad. 

Adentrándonos en lo desconocido


Primero, se trata de un curso con una interfaz desconcertante: moderna, viva, estimulante... Los colores, la disposición de los apartados y de los widgets, la inclusión de un espacio para las RRSS donde interactuar con los usuarios de Twitter, y el comienzo... El comienzo... 
Aún me quedo embobado al recordar la sensación de desconcierto que tuve los primeros días. Debo reconocer que comenzaba el curso con muchas ganas de aprender pero convencido de que poco me iban a enseñar. Y, no, no era por soberbia. Pensaba que estaba ante uno de aquéllos cursos para que los profesores de la CAM conociesen Moodle, la plataforma y el uso de las herramientas que ofrece: pero esto era totalmente impactante.


¡Un mundo nuevo!

Esa propuesta de yincana, esa ubicación diferente de cada una de las actividades, ese carácter lúdico al comienzo del curso... me desorientó. Y mucho. 
Tras dos días de adaptación, de intentar comprender qué era aquello, comencé a disfrutar, a detenerme en los detalles, a no dar por sentado nada, a comenzar el aprendizaje. 
Sí, este es un curso que nos da la vuelta a los que llevamos tutorizando tantos años en el CRIF. O mejor, nos centra en lo que es importante. 
Lo primero es que a la cercanía y la espontaneidad en el trato (me precio de haber aprendido del mejor tutor que ha habido en Las Acacias, Salvador Hernández (enlace sólo útil dentro del Aula Virtual), y de haber puesto en práctica todo cuanto me enseñó), añadimos un rigor y una precisión de los contenidos que nos da la sensación de que todo está en buenas manos. Pero por otro lado, los tutores mantienen una dedicación descomunal a cada alumno. Sí, descomunal. No sé si desproporcionada para los créditos del curso y el "precio" de cada alumno, pero es descomunal. 
Mi tutora me ha dado una lección en tan sólo unos días de curso de lo que es la dedicación casi exclusiva al curso, a los alumnos, a este proyecto. Tanto es así, que me atreví a decirle que la admiraba por eso pero que descansase un poco... No, no pretendía tentarla a que no trabajase pero conozco bien el cansancio al tutorizar un curso del CRIF y no se lo deseaba tan pronto... pero, tras una respuesta tan amable como entusiasta, ha seguido trabajando con más fuerza, si cabe, dando respuesta a cualquier pregunta, duda o comentario que se ponga con tal profusión de datos, enlaces y demás recursos que no me ha quedado más que rendirme ante la evidencia: ¡El rey ha muerto, viva la reina!

Revitalización de la Idea Moodle

Entendamos primero que es esto que llamo Idea Moodle: Seguimos con trabajando con una plataforma ideal para la enseñanza y para crecer como docente de una forma colaborativa. Todos hacemos Moodle, todos somos Moodle. 
Los tutores no son más que los "sabios" de una tribu que espera lo mejor de todos y los alumnos son los que deben llegar, con el tiempo, a ser sabios contando con la ayuda de los tutores. En este mundo ideal se debe estimular y hacer uso siempre más de la inteligencia emocional que de la exigencia por los objetivos... hasta ahora. 
El giro más espectacular de todos hasta el momento ha sido el de considerar a los profesores de nuestra Comunidad como "adultos". El estímulo, la visión positiva de su trabajo, no están reñidos con la exigencia en los plazos y la contundencia con las decisiones que se tomen. Ya no se aceptarán más excusas en un retraso de entrega porque "he tenido evaluaciones" o "estoy hasta arriba". Somos tan responsables como lo son nuestros alumnos de responder a los plazos indicados y cada uno debe administrar el tiempo como mejor le parezca de forma que si no has cumplido, no recibirás un mensaje paternalista del tutor sino una advertencia genérica y estipulada con la firma del CRIF. 
Pues bien, esto, que es de lógica aplastante, en realidad supone un alivio y una alegría para mí. Significa un apoyo a la autoridad del tutor al tiempo se apela a la madurez del profesor/alumno. 
Me rindo ante estas nuevas decisiones. 

Aprendizaje en este Bloque 1

A modo de resumen, decir que he aprendido a no dar por hecho nada en mi vida. Sí, a no "pasarme de listo" creyendo que ya lo sé todo y a dejarme sorprender. 
Como decía Sir Laurence Olivier, 
"Tengo una visión simple de la vida: mantener los ojos abiertos y continuar."
Pues eso es lo que siento con este curso. De corazón. 
Lo primero que he aprendido es a ser riguroso con los contenidos de las propuestas que nos hacen y asimilarlas bien. Espero haberlo conseguido. 
Lo segundo es a usar mejor los comentarios a las actividades realizadas. Creo que no usaba bien la retroalimentación. Ahora espero que sí. 


Seguimos Adelante

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La cita de Sir Laurence es de dominio público. 

jueves, 2 de marzo de 2017

Bienvenidos a este nuevo blog del curso del CRIF "Las Acacias"

Función tutorial en el aula virtual del CRIF Las Acacias

Este blog nos servirá de Portfolio para todas las actividades necesarias en él. 

Comienza el viaje y la aventura con el gran grupo A. 😄